De rodillas no te rezo; ni aunque me muera en este salitral.

(Los piojos)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Si en medio de la tormenta conocés la soledad, quizás no sea tan terrible como cruzarla en un día normal, porque cuando la tormenta se aproxima, el ser dejado tiene una explicación.En un día normal la soledad te atormenta y arrasa con vos, mientras que el resto tiene calma, mientras vos luchás solo con tu tormenta, y con tu soledad.

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